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Full text of "Amor al arte : juguete cómico en un acto y en verso"

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ADMINISTRACIÓN 

LÍRICO-DRAMÁTICA. 



AMOR 



AL ARTE, 

JUGUETE CÓMICO 
BN UN ACTO Y EN VERSO, 



ORIGINAL DE 



D. MARIANO GUILLEN. 



MADRID. 

SEVILLA, 14, PRINCIPAL. 

4883. 



io 







ADICIÓN AL CATALOGO DE 1.° DE MARZO DE 188Í 



COMEDIAS Y DRAMAS. 



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TÍTULOS. 



ACTOS. 



Parte que 
corresponded 
AUTORES. Administracic 



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Á cada cual lo suyo 

Á gusto de todos. -j. o. v. . . 

Amor al arte-j. o. v 

Antojos 

Crisis total-j. o. v 

Dondiego de noche-c. o. p.. 

: El cementerio del año, 

Enciclopedia-c. o . p. 

El dommgo-d. o. v. . 

E! 41 de Diciembre-c. o. v. 

Engañar al enemigo 

El primer número-j. o. v... 
El sonambulismo-c. o. p„.. 

El vil metal . . 

En quince minutos.-j. o. p.. 
Entre hombres.-c. o. v. . . . 

Firme, coronel 

Gratis á !os pobres.-j. o. v.. 

Hija única.-j. o. p 

Jugar con el fuego 

La criatura 

Las Américas 

La estatura de papá-j. o. p.. 
Las codornices. -j. o, p. . . . . 

La Macarena-j. o. p 

La mujer del sereno 

La plaza de la Cebada 

Los dos polos-c. o. v 

Los gorrones-j. o. p. ..... . 

Los tiranos 

Mala sombra-j. o. p 

Medias suelas y tacones-s. o. p 
Me voy al cuartel.-j. o. p.. . 

Miss-Leona-j. v. p 

¡Nicolás!— c. o p 

Noche-buena y noche mala. 
Oler donde guisan-c. o. p .. . 

Perros y gatos-j. o. v 

¿Si me saldré con la mia . . . 
Soy un Caníval ........... 

Tercero, interior-j. o p. .. 
Cu recalcitrante-c. o. p . 

Valiente noche 

Zarandaja-c. o. p 

Con buen fin-j. o. v 

Cosas de Pepe- 

Curarse en salud-p. o p. . . . 

Errar la cura-c. o. v. . . 

Juego de prendas. 

Robo en despoblado-c. o. p. 
Sin padre m madre. ...... . 

Tres yernos. -c. o. p 

Tú ¡o quisiste-^;, o. v 



Sres. Méndez y Arroyo.. 

Gorriz y Navarro.... 

D. Mariano Guillen 

Sres. Navarro y Escudero. 
D. Eusebio Sierra 

Mariano Pina 

C. Navarro . . 

C. Navarro .' 

C Navarro 

F. Flores García.... 

Francisco F. García.. 
Sres. Cardin y Vázquez. 
D. Clemente G. de Castro 

Eduardo Aules 

Sa'vador Lastra 

. Sres. Navarro y Gorriz. . 
ü. JoséOlier... 

Pedro Gorriz 

Sres . Navarro y Escudero . 

C. Navarro 

D. M. Ramos Carrion.. . 
Sres. C. Navarro yCorriz. 
D. S Castilla y Weyler. 

Vital Azi 

José Orozco 

M. Ramos Carrion . . . 

Pedro Yarto 

Sres. Navarro y Gorriz. . . 

Manuel Matoses 

José Estreoiera 

C. Navarro 

C- Navarro 

D. a Camila Calieron 

D. C. Navarro 

Eusebio Sierra 

C. Navarro 

E. Sánchez Castilla.. 

José Estreraera 

M. G. de Cádiz...... 

Sres. Navarro y Gorriz.. 
Pedro Gorriz 

Juan Marina 

Sres. ¡Castilla y Gorriz.. 

D. C. Navarro 

Sres. Navarro y Corriz . . 
D C. Navarro 

M. Pina Domínguez. 

José Olier 

Vital Aza 

Sres R. Carrion y Aza.. 

D. C. Navarro 

Sres. Navarro y Escudero. 
D. Pedro Gorriz 



Todo. 

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Mitad. 

Todo. 

Mitad. 

Todo. 

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Mitad. 
Todo. 

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Todo. 

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Todo. 
Mitad. 



AMOR AL ARTE. 



AMOR AL ARTE. 



JUGUETE CÓMICO 



EN UN ACTO Y EN VERSO, 



ORIGINAI DE 



D MARIANO GUILLEN. 



Estrenado en el Teatro de LARA el 19 de .Mayo de 1683. 



MADBID.— 1883. 



IMPRENTA DE COSME RODRÍGUEZ, 

SOBRINO DE DON JOSÉ RODRÍGUEZ 

Calvario, n." 18. 



PERSONAJES. 



ACTORES. 



MARIQUITA Sra. D. a EUlbina Valvbrde. 

ELISA Srta. D. a Doloues Abril. 

JUANA Srta. D. a Elisa Bardo. 

JESÚS Sr. D. José Rubio. 



La escena en Madrid. — Época actual. 



/ 



Esta obra es pror iedad de su iutor, y nadie podrá, sin su permiso, 
reimprimirla ni representarla en España y sus posesiones de Ultramar, 
ai en los países con que haya celebrados ó se celebren en adelante trata- 
dos internacionales de propiedad literaria. 

El autor se reserva el derecho de traducción. 

Los comisionados de la Administración Lírico-Dramática de DOIV 
EDUARDO HIDALGO, son los encargados exclusivamente de conceder rt 
negar el permiso de representación y del cobro de los derechos de pro- 
piedad. 

Queda hecho el depósito que marca la ley. 



Á LA SEÑORA 
DOÑA B ALBINA VALVERDE. 

Mi distinguida amiga: este modesto ju= 
guete, escrito sin pretensiones literarias, ha 
debido á Los actores que le han interpretado 
en la escena, el éxito que ha alcanzado. 

Al poner el nombre de usted en esta pri= 
mera página, dedicándole la obra, cumplo 
un deber de gratitud, y recibe con ello un 
honor que sabrá siempre apreciar en lo que 
vale su afectísimo amigo 



q. b. s. p. 

Mariano Guillen. 



Madrid 10 d<; Mayo de 1&&3. 



Digitized by the Internet Archive 

in 2012 with funding from 

University of North Carolina at Chapel Hill 



http://archive.org/details/amoralartejuguet2526guil 



ACTO ÚNICO. 



Gabinete elegante. Á la izquierdadel espectador chimenea; 
en primer término y á su lado una mesita con mantel y 
un cubierto. A la derecha, en primer término, una mar- 
quesita. Ropero embutido en la parad. Puerta al fondo 
y laterales. 



ESCENA PRIMERA. 

JUANA recostada sobre la marquesita. Despertándose. 

Vamos allá... Ya es la hora. 
Cuando se acercan las doce 
parece que me levantan 

movida por Un resorte. (Arrecíanlo la mes*.) 

Ya no tardará en venir, 
y hay que tener todo en orden, 
porque si no... ¡Dios me valga! 
No me gusta que alboroten 
con razón! sirvo la cena 
y á dormir. Los que suponen 
que el ser artista y coqueta 
es sinónimo, conocen 



^^ 668607 



— 8 — 

el muodo sólo de oídas; 
sino, Doña Elisa López, 
mi señorita: ¡qué buena! 
¡y qué corazón tan noble! 
Siempre sólita en su casa; 
á su función por la noche. 
y de dia á los ensayos 
sin hacer caso á los hombres 
que á millares la persiguen... 

(Mirando al reloj ) 

Pero ¡calla! son las doce 

y cuarto y aún no lia venido: 

mucho se tarda esta noche. 

¡Ah! ya me acuerdo; hay estreno 

de dos famosos autores, 

y siempre con la ovación 

y las felicitaciones... (Sueoa la campanUla.) 

se pasa el tiempo... Ya está; 
voy antes que se incomode. 

ESCENA II. 

ELISA, JU\NA. 

Elisa, de regreso del teatro, con varios ramos de flores. 

Elisa. Coge estas flores, por Dios, 

que yo no puedo con ellas: 

cuidado no se estropeen! 

déjalas sobre la mesa. 
•Juana. ¡Vamos! esto significa? 
Ems\. Una ovación tan completa 

como nunca he presenciado 

desde que piso la escena. 

La sala estaba brillante. 

¡Cuánto lujo! ¡Cuánta bella! 

Todo el Madrid distinguido 

la ocupaba toda entera: 

los pasillos, los rincones... 

hasta en medio de la orquesta 

se apiñaban personajes 

de nuestra alcurnia primera. 
Juana. ¿Y la obra? 



— 9 — 

Elisa. Con mil defectos 

ha sido puesta eo escena. 

Ni chistes, ni situaciones, 

con una mediana letra 

y una música endiablada 

que no hay nadie que la entienda. 

Gracias á la ejecución 

que ha resultado muy buena; 

bien pueden agradecerlo 

los autores... Trae la cena 
Juana. ¡Ay! 
Elisa. ¿Qué pasa? 

Juana. Me he pinchado. 

Elisa. Alguna espina que tengan... 
Juana. No señora; un alfiler 

aquí entre estas dos camelias 

que sujeta una car tita. 
Elisa. ¿Cómo? Déjame que vea... 

la declaración de amor (Con ceño.) 

ó de mi* desdenes queja, 

de un necio sietemesino 

ó de un co-con de setenta. 

Estoy tan acostumbrada 

en mis años de carrera, 

que el sistema es conocido, 

y aunque trabajo me cuesta 

leer tantas tenterías, 

será una más; voy á verla. 

(Lee.) «Yo adoro á usted, Elisiti, 

»y deseo mucho verla.» - 

(Hablado.) Pues que compre unos anteojos 

y así me verá más cerca. 

(Lee.) «Si concede u.sté á mi amor 

«amable correspondencia, 

«guíñeme usté el ojo izquierdo - 

»en la penúltima escena.» 

(Hablado.) ¡Qué animal es este tio 

y perdóneme su ausencia!' 

¡Vaya unos r. ignos que escoge 

para seducir las bellas! 

(Signe leyendo.) «Si así lo hiciera, Elisita. 

»será señal que me espera 



— 4ÍJ — 

nía retirarse, en su casa, 
«después de las doce y media.» 
(Hablado.) Y lo firma... «Jesús Gómez.» 
Muy bien; á la chimenea, 
á sandez de ese tamaño 
esta es la mejor respuesta. 
¡Si vé una cada cosa' 
Mira, Juana .. trae la cena. 

(Suena la campanilla.) 

¡Hola! ¿Quién vendrá á estas horas? 

¿Si será? 
Jijaba ¡Qué prisa lleva! 

Elisa. Corre á abrir: no estoy en casa, 

ya sabes, sea quien sea 
„¡A. estas horas! no adivino; 

(Se oyen voces á la puerta.) 

quiere a entrar á la fuerza. 
¿Quién armará tal escándalo? 
Je asa. (Entrando ) Esta señora se empeña... 

ESCENA III. 

ELISA, MARIQUITA. JUANA. 

Elisa. ¿Uaa señora? Á esta hora..: 

no acierto quién pueda ser; 

pero en fin, varaos á ver 

lo que quiere esa señora, 

que pase. 
Mariq. (Furiosa) Ya estoy aquí, 

y ahora mismi, sin chistar. 

me le va usted á entregar (con violencia. 

ahora mismo, pronto. 
Eusa, ¿Sí? 

¿Quién de tan brusca manera 

se presenta así en mi casa 

y los límites traspasa?... 

Señora, salga usted fuera. 
Mariq. Con gusto complacería 

á usted, mas busco un bandido 

que aquí se encuentra escondido 



— 11 — 

Elisa. ¿Es usted de policía? 

Mariq Quien soy pronto ha de saberlo: 

cuando alguien mi amor me robu 

soy una hiena .. una loba... 
Elisa. Ya he podido conocerlo. 
Mariq. Y... vamos... dígame pronto 

dónde mi Jesús se esconde. 

(Hace ademan de registrar por el interior,.) 

¿nóade, señorita, dónde? 
Elisa. (¿Su Jesús? ¿Será aquel tonto?) 
Pues como usted no me explique 

en que tunda sus sospechas, 
no podrán quedar deshechas 
Mariq. Bien, pero.... 
Elisa. No me replique. 

que ya de oírla ectoy harta. 

déme usté esa explicación 

pronto, sin más dilación. 
Mariq- ¿Conoce usted esta carta? 
Elisa. (Leyendo.) «Vo la adoro:» ¡Vamos, ya!... 

de ese tonto de los guiños 

¡Estos homhres son muy niños! 

Aún esperando estará 

que á curiosidad movida, 

de un ardid tan ingenioso, 

le permita hacerme el oso 

con la seña convenida. 
Mariq. ¿Y usted niega? ¡Está usté buena! 

Si yo misma he visto, yo, 

que el ojo izquierdo guiñó 

en la penúltima escena. 
Elisa. ¿Que le guiñé? ¿Bien, y qué? 

Sin dudo que me hizo daño 

algún cuerpecillo extraño, 

y, señora... le guiñé; 

pero no por escuchar 

pretensiones de algún necio, 

que sólo inspira desprecio 

á quién se dá á respetar. 

Y además, y esto es primero, 

si la carta he recibido 

hace un instante . ¿He podido 



— Í2 — 

seña hacer á un majadero 
que no sé siquiera quién 
es, ni quiero saberlo? 

Mario. . Yo... como vengo de verlo... 

Elisa. Señora, está usté en Belén. 

Mariq. Pues él vendrá, yo tal creo. 

Elisa. Pero él ¿quién es? 

Makiq. Mi marido. 

Elisa. ¡Vaya un marido perdido! 

Mariü. Es un tuno. 

Elis*. Ya lo veo. 

Que pasará entre los buenos, 
y mientras usted se abrasa, 
con esos ojis en casa 
busca los guiños ajeóos! 

Makiq. Yo era viuda de un teniente 
y estuve un aña casada. 
¡Claro!... quedé aíicionad;i 
pues me fué perfectamente. 
Se me presentó esle chico 
que no es feo, y con millones. 
¿Quién desprecia proporciones 
como esta, guapo y muy rico? 
Y aunque él es un poco niño, 
yo calculé: «no hay cuidado, 
porque no está maleado 
y me tendrá más cariño. 
Por mi mal me equivoqué: 
al mes justo de casada 
me tiene casi olvidada 
y se enamora de usté. 
¡Un mes justo, allí en San Justo, 
en San Justo de Alcalá 
me casé con él, y ya 
empieza á darme un disgusto! 
¿Habrá injusticia mayor? 
¿Habrá mayor desventura? 
Turbar á una criatura 
las delicias del amor? 
Guando yo tranquila estaba 
soñando ciega en su anhelo, 
viene á darme este camelo. 



— 43 — 

¡Y decía que rae amaba! 

jÁ mis treinta y cinco años 

señora, tanto sufrir! 

¡No se pueden resistir 

tan crueles desengaños! 

¡Aun oigo las frases tiernas 

que me dirigió el malvado! 

¡Y se ponía encarnado! 

¡Y le temblaban las piernas! 

Cuando á mis plantas rendido 

me declaró su pasión. 

¡Cómo me gusta el jamón! 

exclamaba el atrevido 

Y ahora aprendo, aunque es sensible. 

que su apetito le excita 

un jamón, y uua pollita, 

y todo lo comestible. 

Yo juro ponerle verde 

y rojo, mal que le cuadre. 

¡Esto es atroz! \Ay mi madre] 
Como dice la Valverde. 
Elisa. Y á usté, quién á esta sorpresa 

la indujo? 
Mariq. El borrador 

de la cartita de amor 
que me hallé sobre su mesa. 
Y tomé el tren; sin ser vista 
me dirigí hacia el Teatro, 
y desde el anfiteatro 
así he seguido la pista. 
É instigada por mis celos 
vine á usted ¡i molestar, 
resuelta, si llega á estar 
asacarle de los pelos. 
Porque uoa mujer celosa 
se convierte en una arpía- (con dalzura.) 
Ruego á usted, señora mia, 
rne perdone si enojosa 
fué para usted esta noche, 
y si viene... que vendrá... 
¡Elisa. Por donde venga se irá. 
Mahiq. Oigo que ha parado un coche. 



— 14 — 

Será él... sí... estoy muy cierta. 
Ahora salgo y que me vea. 
Elisa. No tal; me ocurre una-idea. 

(Suena la campanilla.) 

Mariq. ¿Ve usted? Llaman á la puerta. 
Juana. ¿Abro, señorita 9 
Elisa. í 

Pones luz en la antesala 

y le pasas á la sala, 

que se esp'Te, y ven tu aquí. 
Mariq. ¿Qué se propone? 
Elisa. Burlarme 

de su candida inocencia. 

Tenga un poco de paciencia 

y prepárese á ayudarme. 

Usted me agradecerá, 

de seguro, el resultado, 

tpngo ya casi pensando... 

Hablaremos., pase ya. 

(La indica la habitación.) 

Se lleva chasco... y espero 

que curado lia de quedar 

de su afán de enamorar. 

Pasa aquí á ese caballero. (Á Juana.) 

(Coge á Mariquita de la mano y la conduce 
habitación de la derecha.) 

ESCENA IV. 

JESÚS y JÍMNA. 



JUANA. 


Pase Usted; la señora 




viene al momento. 


Jesls. 


Muy bien: gracias hermosa. 


Iuana. 


Tome usté asiento 


Jesús. 


¿Qué? ¿Te retiras? 


.¡UaNA. 


Sí señor, la señora 




viene en seguida. 


Jesús. 


Muchacha, fres muy guapa. 


Juana. 


Ya lo sabía. 


Jesús. 


Pues lo sabes dos veces 




chiquilla mia. 



— 45 — 

¿Cómo te llamas? 
Juana. ¡Caramba! ¡Qué curioso! 

me llamo Juana. 
Jesús. Pues torna, presumida. 

para un pañuelo. 
Juana. Mil gracias, señorito (Alargando u mano. 

no sé si debo... 
(¡Sesenta reales! 
me parece este joven 
muy agradable.) (Mutis ) 
Jescs. (También la criadita 

tiene una cara 
que á cometer excita 
de buena gana 
cualquier desliz, 
¡vamos, que a mi me gusta 
la ensucic'triz!) 

ESCEiNA V. 

JESÚS. 

Si soy todo un calavera 
de los de marca primera : 
y fracamente lo digo, 
si sigo de esta manera 
no hay quien compita conmigo. 
Con mi apostura elegante 
mis maneras comm'il faut 
y mis trazas de tunante. 
¿Vivir debo ni un instante 
metido en un pueblo? No. 
Que cuadra á mi posición 
pues roy rico por mi casa, 
lucir, y lucir sin tasa 
que á mi amante corazón 
la sed del amor le abrasa. 
Y á Maruja, aquí en Madrid 
se la engaña fácilmente 
entre el bullicio y la gente 
se encuentra muy pronto el quid 
de vivir alegremente. 



— 16 - 

Ella es buena, lo confieso; 

pero por demás sencilla 

y á mí no me gusta eso: 

necesito el embeleso 

los encantos de esta villa. 

El dulce placer libar 

de tan delicioso edén, 

gozar hasta reventar 

que muriendo por gozar 

debe morirse muy bien. 

Ya está dado el primer paso, 

la pendiente á correr voy, 

y no me arredra un fracaso, 

ella es la que me há hecho caso. 

¡Santo Dios! ¡Que pillo soy! 

Fíense ustedes, señores, 

de lo que son los rumores: 

esta por honrada pasa, 

y hasta los murmuradores 

juzgan un templo esta casa. 

Que de su virtud ufana 

ni aun la lisonja permite, 

pero al fin. ¡Flaqueza humana! 

á mí esta casta Susana 

de noche en casa me admite. 

¡Y qué bien preparadita 

estaba! apenas llamé 

me dice la criadita 

que á la sala pase usté 

me encarga la señorita. 

Y me espera con la cena 
preparada. ¡Qué conjunto! 
¡Amor! ¡Chuletas! ¡Asunto 
capaz de quitar la pena 

al más hosco y cejijunto! 

Y me alegro, que el Jerez 
ayuda á la digestión 

y quita la timidez: 
estómago y corazón 
cobran fuerzas á la vez. 

(Mirando los retratos de alrededor.) 

¡Sus retratos! Mal la gasa 



— 17 — 

quiere ocultar sus contornos. 

pues mi mente los traspasa 

y sus hechizos repasa 

á través de esos adornos. 

Si linda está de aldeana, 

allí de paje enamora: 

hermosa aquí de sultana 

y hasta de negra africana 

la encuentro yo seductora. (Paus-. muy brev, 

Ya está aquí... si me parece 

que hasta el resuello me falta. 

ESCENA VI. 

ELISA. JESÚS. 

Elis*. Yo ruego á usted, caballero, 

me perdone la tardanza; 

pero... 
Jesús. Nada de disculpas, 

señorita, por Dios, nada... 

muy al contrario, yo soy 

á usted el que debe dárselas. 
Elisa. Acerque upted una silla; 

deje usté el sombrero. 
Jesús. (rausa breve.) • Gracias. 

(¡Qué guapa es esta mujer!) 
Elisa. ¿Sigue la noche tan mala? 
Jesús. No señora, está muy buena. 

Hace un calor que... 
Elis*. ¡Caramba! 

¿Cómo calor? Si hace un rato 

cayendo estaba una helada. . 

jY que estamos en Enero! 
Jesús. Yo, como tengo una fragua 

aquí dentro. . 
Elisa. ¡Ave María! 

Jesús. Yo no sé lo que me pasa; 

pero es la primera vez, 

y como mi dicha es tanta... 

Señora, perdone usted; 



— 18 — 

pero... al mandarle la carta... 

ya usted comprende que... vamos... 
Elisa. Pues no entiendo una palabra. 
Jesús. Pues bien... mi ardoroso afán 

por ver á usté y por hablarla 

era tanto... que quizás 

haya metido la pata. 
Elisa. No señor, ni mucho menos. 

Mire usted, yo soy muy franca, 

me gusta usté. 
Jesús. ¡Santos cielos'. 

¿Qué ha dicho usted? 
Elisa. Que me agrada. 

que es usted muy guapo mozo. 

¿Es usted sordo? ¡Caramba! 
Jesús. (Pues señor, esto és un hecho.) 
Elisa. (No vas á llevarla mala.) 

¿Quiere usted cenar conmigo? 
Jesús. Acep'o la honra. 
Elisa. (Llamando.) Juana. 

pon un cubierto... la cena, 

y avisa á doña Tomasa. 

ESCENA VM. 



DICHOS, MARIQUITA y JUANA, 

Elisa. Tome usté asiento á mi lado; 

acerque más esa silla. 
Jesús. (¡Qué hermosa mujer, Dios santo!) 
Elisa. Juana, vete á la cocina 

para ir sacando la cena. 

(Entra Doña Mariquita disfrazada de vieja.) 

Que doña Tomasa sirva. (Á Jesús.) 

Es mi ama de gobierno 

una señora muy fina; 

pero á la pobre mujer 

la abandonaron sus hijas, 

y tiene que estar sirviendo 

á su edad la pobrecita. (Ap. á Mariquita.) 

(Haga usted bien el papel 

para que no se aperciba. 



Jesús. 



Mariq. 

Elisa. 
Jesús. 

Elisa. 



Jesús. 
Elisa. 

Jesús. 



Mariq. 
Elisa. 
Jesús. 
Elisa. 



Á todo me hallo dispuesta, 
puede usted estar tranquila ) 
No me hable usted de desgracias 
ni de nadn que me aflija, 
porque estos momentos son 
pgra mí sólo de dicha, 
contemplando lo que valen 
esa mírala incisiva, 
esa escultural garganta, 
y el hilo de perlas finas 
que me enseña cuando entreabré 
esa boca chiquitita. 

Con tanto hablar, señorito, (Con voz de vieja. \ 
se le va á helar la comida. 

¿Usted reside en Madrid? 

No señora, en la provincia, 

muy cerquita... en Alcalá. 

¡Que me agrada la noticia! 

Así podrá usted decirme 

si conoce á una amiguita 
que allí tengo y quiero mucho, 
como que fué condiscípula 

mia. 

¿Cómo se llama? 

Y es muy guapa. M ariquita 

Gil Quiñones. 

(Mi mujer ) 

(¡Válgame Santa María 

si se entera...) La conozco*, 

pero así, sólo de vista. 

(De uñas me has de conocer.) 

¡Tiene un carácter!... 

(De víbora, i 

Tan bueno... tan complaciente... 

¡Tanto como nos queríamos! 

y nos queremos; me escribe 

muy á menudo., ahora... el dia 

doce tuve carta suya, 

y no es feliz esa chica. 

Primero con un teniente 

se casó, que la quería» 
y los dos eran dichosos, 



- 20 .— 

— por eso enviudó en seguida.— 
Y ahora la pobre me dice 
que ha casado con un lila. 

(Jesús, que tiene un plato en la mano, lo deja 
caer sobre la mesa y produce un estrépito.) 

¿Qué es eso? ¿Se pone malo? 

¡Si tiene la cara lívidal 
Jesús. No ha sido nada... un mareo. 
Mahiq. (Anda, bribón, traga quina.) 

¿Quiere usted que le prepare (Con voz de vieja.,* 

una tacita de tila? 
Jesús. No quiero nada, señora. (Á Elisa.) 

Siga usté, Elisita, siga. 
Elisa. ¡Hola! ¿Le interesa á usted 

que yo le hable de María? 

¡Ah picaruelo! 

•IesDS. (Aparentando tranquilidad.) No t.llj 

sólo por saber noticias... 

la curiosidad... de todos... 

así... la chismografía... 
Elisa. Oiga usted!... Yo no bago chismes, 

esta es historia verídica... 

¡Pues hombre!... 
Jesús. No se incomode,. 

que yo no la ofendo, Elisa, 

siga usted. 
Elisa. Pues nada, 

que se casó... por ser rica; 

pero sin afecto alguno 

porque él es capitalista... 
Jesús. Pues tiene fama de buena. 
Elisa. De aquella ciudad la crítica 

no será porque no es tonta; 

pero á mí, que sé su vida, 

no me engaña. 
Jesús. (Asustado.) ¿Cómo ha dicho? 
Mario. (El pobre ya suda tinta.) 
Elisa. Si viera usted cuántas bromas 

hemos corrido juntitas! 

Cuando fuimos compañeras 

las dos en las Ursulinas, 

siempre que salia ella 



— 21 — 

i 

me sacaba su familia. 

Ya entonces daba palique 

á un alférez de Castilla, 

cod el que después sostuvo 

unas relaciones íntimas. 

Jesús. (¡Vamos! Su fragilidad 

comenzó de pequeñita.) 

Elisa Se casó con un teniente 

que se fué á campaña á Alcira. 

Su interina viudedad 

la pasó con un tal Frias 

en relaciones... ¡Buen hombre! 

Comandante de Marina, 

con el cual tuvo dissustos 

y le abandonó en seguida 

por cuestión de unos ochavos. 

y al mes ya la protegía 

un Magistrado flamante 

de la Audiencia de Tendilla. 

Mario.. De Audiencia de á perro chico (voz d« vieja ) 

Elisa. Justo: de los que hoy se estilan. 

Y ahora después de casada 

con ese memo... 

Jesús. (¡San Dimas! 

yo no puedo más ¡me ahogo!) 

Elisa. Aquí en casa de su tia, 

la hace el amor un muchacho, 

diputado por Galicia. 

Jesús. (Ya me explico su afición 

á hablar siempre de política.) 

Elisa. El demonio es la muchacha. 

en cuanto sea Ministra 

para usted he de pedirle 

una gmn cruz. (Á Mariquita.) ¡Merecida! 

Mariq. Ya lo creo que merece 

una cruz! (Ap.) (¡Acuestas!) 

(a p . á Elisa.) (Siga!) 

Jesús. (¡Buenas cruces me está dando! 

Mañana voy... de una viga 

!a cuelgo.) 

Elisa. Pero ¿en qué piensa? 

¿Le disgustan las noticias? 



Jesús. ¿Á mí?... 

Elisa. Me está pareciendo. 

¿Há hecho el amor á María? 
¿Es usted uno de tantos? 

Jesús. (Uno soy por mi desdicha. 
Aquí hay que disimular 
porque voy á ser la risa 
de estas gentes, si descubro 
que es mi mujer.) 

(Afectando, desden. Alto ) 

Pero, hija, 

hablemos ya ;le otra cosa; 
■ hablemos de usted, Elisa. 

¡Qué ovación la de esta noche! 

¡Cuántas alhajas lucía 

usted! ¿Aquel aderezo 

es todo de perlas finas? 
Elisa. ¡Ya lo creo! Me costó 

un dineral. Todavía 

no lo he pagado, ni pienso 

pagarle... Las cuentecillr.s 

se las endoso á un amigo... 

al Barón de Selva-Umbría. 

¿Le conoce usté? Un buen hombre. 

y muy rico. 
Jesús. Sí; de oidas. 

*ílisa. Unos tres mil duros cuesta 

la joya. 
Jesús. Una baratija 

es eso... yo así lo juzgo. 
i Cuando hago un regalo, amiga, 

no puedo con las miserias, 

¡vamos! Yo comprendería 

regalar á usté una casa 

ó una magnífica finca 

ó... dos docenas de coches 

ó... 
Elisa, Una empresa de tranvías, 

Jesús. Pues mucho que sí. 
Elisa. Lo creo. 

Usté ofrece de boquilla. 
Mariq. (jXJJo es capaz de comprarme 



- 23 — 

dos pares de medias finas.) 
Elisa. Ya lo veremos. 
Jesús, Es claro... 

dentro de muy pocos días 

desocupo las paneras. 

Habrá, fanega abajo ó arriba 

de cebada, veinte rail; 

toda para usted, Elisa. 
Elisa. ¡Qué bruto! 
Jesús. Digo su importe. 

Eusa. Vamos... como no se explica... 
Jesús. Mas con una condición: 

que deje al de Selva-Umbría. 
Mamo.. ¡Jesús! (casi en sa voz.) 

JESÚS. ¡Qué! (Volviéndose asustado.) 

Mariq. (voz de vieja ) Era exclamación... 

que me llevo á la cocina 

casi sin tocar la cena... 

no probó usted las anguilas. 
jesús. He comido truchas. 
Elisa. Pero... 

Mariq. (a p .) (Trucha, tú!) 
Elisa. ¿Quiere le sirvo? 

Jesús. No mezclo! 
Mariq. (Ap.) (Que no mezcla! 

¡Bribonazo!) 
Elisa. Tomasita, 

sírvanos usted los postres, 

que este señor como indica, 

no mezcla... entre los pescados. 

MaPIQ. (Sirviendo los postres.) 

Ah! muy bien hecho! Permitan 
que yo les refiera un cuento 
de mi niñez... cosa antigua. 
Por llamarme hacia e! deber 
contábanme siendo niña 
que un buen padre, que cenaba 
con sus hijos y sus hijas, 
sirviéndoles, como aquí, 
platos de truchas y anguilas, 
dijo á sus hijos: «cuidado, 
el que de un plato se sirva 



— 24 — 

no come del otro; pidan » 

— «Yo quiero truchas, papá. 

dijo un rapaz en seguida, 

y se atracó de lo lindo; 

más fingiendo que salía 

á no se qué caso urgente, 

se deslizó ala cocina 

y de anguila se atracó. 
Elisa. Mírenla criaturita! 
Mariq. ¿Pues saben que sucedió? 

sucedió que al otro dia 

á la orilla de un riachuelo 

se le encontró ahogado. 
Jesús. ¡Cáspita! 

¿En el agua? 
Mariq. No señor, 

con la raspa de una aDguila! (Se levantan.) 

¿Dejo lo que hay en la mesa 

ó lo quito, señorita? 
Elisa. Déjelo y vaya á cenar. 

(Haga usted eso en seguida.) (váse Mariquita.) 

ESCENA VIH. 

ELISA, JESÚS. Elisa se sienU al lado do la chimenea, 

y co?c un periódico. Jesús se queda pensativo en medio 

de la escena. 

Jesús. (¡Yo uo sé lo que me pasa! . 
Estoy confuso, perplejo!... 
¡En mi mujer tal perfidia! 
¿Será verdad todo eso? 
Sí: no hay duda, pues los datos, 
son todos exactos... ¡Cuernos! 
Que estuvo en las Ursulinas 
y que tuvo un novio es cierto, 
alférez, y que á Madrid 
se viene á cada momento 
con su hermana ó con su madre, 
dándome como pretexto 
que su mal de la garganta 



no lo entiende más que Peyro.. . 
Todo esto es verdad... ¡Canario! 

Elisa. ¿En qué pensará ese necio? 
Le está haciendo operación 
la pildora que en el cuerpo 
le he metido. Rómpete 
la crisma, gran majadero 
Tú has venido aquí por lana 
y has de salir sin pellejo. 

Jesús. (Y que Frias es amigo 
de su casa... ¡ya lo creo! 
Días atrás me prestó 
dos servicios y muy buenos, 
sin contar los que ha prestado 
á mi esposa en otros tiempos. 
La digestión de esta cena 
no la hago en años enteros... 
¿Y qué hago yo en este caso? 
¿me descubro?... Nada de eso, 
que voy á ?er de esta gente 
el ludibrio.. ¡Santo cielo! 
Si á mí esta mujer me quiere, 
la hago mi amante y... \Laus Deo\ 
Eso es lo mejor, lo otro, 
pues que no tiene remedio, 
á olvidarlo. Se acabó: 
no hay qu»- pensar más en ello.) 

Elisa. ¿Todo eso me cuenta usted? 
Pues, amigo, yo me duermo. 

Jesús. ¡Ay! Perdone usted, hermosa. 
Pero tan solo el recuerdo 
de que eso corazoncito 
tenga ya adquirido dueño, 
me pone triste. 

Elisa . ¿Es de veras? 

Jesús. ¡Tan de veras! ¡Ya lo creo! 

Elisa. Pues gánele usted? 

Jesús. ¿Y cómo? 

Elisa. Usted verá: haciendo méritos. 

Jesús. ¿Qué méritos? ¿La constancia? 
¿Sacrificios? ¿El dinero? 
Pida usted por esa boca 



— ¿6 — 

porque á todo estoy resuelto. 
Regañe usted con ese hombre 

y- 

Elisa. Despacito... ya veremos. 

ESCENA IX. 



DICHOS, MARIQUITA y JUANA. 

MaRIQ. (Entrando sobresaltada.) 

Señorita, en la escalera 

acabo de oír toser 

al Barón... Creo que sube. 

¿Qué hacemos? Dígame usté... 

yo estoy así, atolondrada... 
Elisa. ¡Dios mió! No sé que hacer. 

Pero ¿está usted bien segura? 
Mariq. ¡Si yo le huelo... Él es... 
Jesús. (¿Á qué olerán los Barones?) 

(Suena la campanilla.) 

Mariq. ¿Tengo razón? 

Elisa. ¡San José 

bendito! 
Mariq. Librarnos quiera 

de tanto disgusto. 
Jesús. Amen. 

Elisa. Viene porque está celoso 

y no hay duda, si le vé 

se le come. 
Jesús. ¡Qué antropófago! 

Elisa. ¡Vaya si es capaz! 
Jesús. (Asustado.) ¿De qué? 

Elisa. De cortarle la cabeza 

y colgarla en la pared. 
Jesús. ¡Qué animal! Cierre esa puerta. 
Elisa. Sí... puertecitas á él! 

¡Ya, yal... ¿Y dónde le oculto? 
Mariq. En la estufa. 
Jesús. ¡Voy á arder! 

y morir aehicharado 

es una muerte cruel. 



— 27 — 

(Vuelvo á sonar la campanilla.) 

Makiq. Se impacienta... 
Elisa. En el ropero... 

vamos, prontito... ande usted... 

(Le conduce á empujones hacia el ropero y le 
abre.) 

Jesús. ¡Dios mió! ¡Está muy oscuro! 

Elisa. ¿Qué falta le hace á usted ver? (Á Mariquita.) 

Y yo, corriendo, á mi cuarto... 

dice usted que me acosté. (Á Jesús.) 

Adentro. Mucho cuidado 

con respirar ni toser 

porque le mala. 

(Le cierra la puerta sobre las narices. Ap. á Ma. 
riquita.) 

Ahora 

vamos á hacer el papel. 

(Mariquita abre la puerta del foro como si fuera á 
entrar álg-uien- ) 

Mariq. Pase usted, señor barón. 

(imitando -voz de hombre.) 

¡Qué paciencia hay que tener 

con ustedes! Una hora 

llama que te llamaré, 

y ique si quieres! ¡Caramba! 

No parece sino... ¡pues! 

que hay aquí gato encerrado. 

(Pero perro... puede ser...) (En su voz.) 

¿Y Elisa? (imitando.) ¡Pues no hace poco 

^Voz de vieja.) 

que ya á la cama se fué!... 

Como esta noche hubo estreno, * 

estaba cansada y., (imitando.) Bien. 

He venido porque tengo 

aquí en la oreja no sé 

qué mosca... ¡como la pille... 

la juro... ¡voto á Luzbel!... 

Señor barón, no se irrite (voz de vieja.) 

que ya sabe usted que es 

tan buena la señorita... 

¿Quiere usted pasar y ver 

cómo?... (imitando.) No; no quiero 



- 28— 

despert&rla. Hasta después. 

Mañana vendré temprano. 

Muy bien: yo se lo diré, (voz de vieja ) 

(Se siente ruido de puertas como si saliese al- 
guien. Mariquita y Elisa se quedan riendo.) 

ESCENA X. 

ELISA, MARIQUITA y JESÚS. 

ELISA. (Ap. á Mariquita.) 

(Apague usted esa luz 
cuando yo llegue al ropero. J 
Mariq. (Ahora mismo.) [■'Ap. a Elisa.) 

El.lSA. (Ap. á Mariquita.) (Usted enmedio.) 

(Elisa llega al ropero; Mariquita apaga la luz y 
permanece en medio de la escena. Á Jesús.) 

Salga usted y hacia mi cuarto 
voy; á la puerta le espero... 
no haga ruido... despacito.., 
silencio... mucho silencio... 

(Elisa á tieutas pasa por detrás de Mariquita y se 
coloca á la puerta de su cuarto.) 

.Jesús. Pues señor, gracias á Dios. 
¡Calla! ¡Qué oscuro osla esto! 

(Tropieza con una silla.) 

Me voy á romper la crisma... 

¿Estoy fuera ó estoy dentro? 
Mariq. ¡Chist! ¡Chist! 
Jesús. Si no veo. 

(¡Vaya un susto que he pagado! 

y además del susto, luego 

no podía respirar, 

Ni rendija, ui agujero... 

pero por fin soy dichoso; 

voy á realizar muy presto 

mi ambición. «De mi cuarto 

hacia la puerta le espero » »■ 

Eso ha dicho, ya no hay duda. * 

(Tropieza con Mariquita y la coge de la mano.) 

¡Ya he llegado! ¡Santo cielo! 
Esta mano que aprisiono 



— 29 - 

es la de ella... sí... que siento 
una excitación nerviosa 
que me coge todo el cuerpo! 
¡Qué cutis tan suave tiene! 
¡Si parece terciopelo! 
¡Buena diferencia va 
con la de Maruja! \quello 
es un manojo lie espárragos 
que al tocarla crispa el pelo. 
¿Elisa?.,. ¿No me respondes? 
(Está temblando... La creo 
como la dulce paloma 
entre las garras de un cuervo.; 
¿Elisa?... Luz de mis ojos, 
de mi loco amor en premio, 
deja que sellen mis labios 
con un dulcísimo beso. 

(La besa la mano varias venes.) 

Mahiq. (Sí; come, que de lo tuyo 

estás comiendo, borrego.) 
i esos. ¿Qué con uno? con ochenta 

y con muchísimos cientos 

tu mano hermosa... 

ESCENA XI. 

DICHOS, JUANA. 

Juana. (Entrando con luz ) ¡Qué veo! 

¡Pero usted, doña Tomasa, 

tan frágil! ¡Y el señorito 

buen estómago me gasta! 
Elisa. ¡Já! já! já! já! 

JeSUS. (Retrocediendo asustado al encontrarse con Ma 
riquita.) 

Pues Señor 

esto sólo me faltaba! 
Elisa. ¡Bravo, bien! Sigan Ustedes 

abusando de mi casa! 

Esto exige un correctivo. 
Jesús. De esta Señora una chanza 

ha debido ser, y pienso 



- 30 - 

que es una broma pesada. 

(Y yo que con entusiamo 

besaba que te besaba!) 
Juan 4 ¡Fíese usted de los hombres! 

¡Y á mí que dulces palabras 

al entrar aquí esta noche 

también me dijo. 
Elisa ¡Caramba! 

¿También á tí? Pues amigo, 

tiene usted, bien ensanchadas 

las tragaderas. (Á Juana.) Retírate, 

que quiero estar sola. Juana. 

con este par de palomos 

para cortarles las alas. 
Jesús. (sofocado.) 

¿Por dónde me voy, Señora? 

¿Esta aquella puerta franca? 



\ 


ESCENA ULTIMA. 




DICHOS menos JUANA. 


Elisa. 


Pues si, señor mió, 




mas no para usted 




que yo su juguete 




no tengo de ser. 


Jesús. 


Si yo no... 


Elisa. 


Silencio 




y póngase usted 




aquí de rodillas 




ante esta mujer, 




y humilde la pide 




perdón... y con fé; 


Jesús. 


¡Canastosl Ya tanto 




no sufro, ¡pardiez! 




Reniego de todos 




incluso de usted; 




me voy ahora mismo 




la puerta abriré... 


Elisa. 


¿Se niega? Me alegro 




me parece bien. 




Pues no le perdone (Á Mariquita ) 



— 31 — 

y así verá él . . . 

(En su voz quitándose el disfraz.) 



MaRIQ. 


¡Muy bien caballero! 


Jesús. 


¡Cielos, mi mujer! 


Mariq 


1.a misma, la misma, 




la de hoy, la de ayer... 


.'esus. 


(¡Y la de mañana.) 


Mariq. 


¡Vamos!... 


Jesús. 


fAp.) (¡Me clavé!) 


Mariq. 


Y usted ¿es el mismo? 




¿Usted es aquél'... 


•'esus. 


(Ap.) (El que ha hecho una plancha 




que no hay más que ver.) 


Mariq. 


(Cog-iendo airada á Jesús.) 



¡El pérfido! ¡el sátiro! 
¡Saltamontes! 

ELISA. (Á. Mariquita.) Eh! 

pecar de intenciones 

pecadil!» es; 

más... 
Mariq Llegó á los hechos! 

Elisa. No á todos, y á f é 

que la penitencia 

es buena también. 

(Á Jesús.) Pida perdón á su esposa. 
Jesús. Á mí... ¿quién? ¿Á mi María? 
Mariq. ¡Cómo se llena la boca 

demiMa... (Á Jesús.) ¡granuja! 
Jesús. Oiga, 

señora esposa, y usted, 

¿con qué razón me acrimina? 

su muy dudosa conducta.. 
Mariq. ¿Cómo dudosa? 
Jesús. Efectiva... 

que ajustemos unas cuentas 

exige ni momento, hijita. 
Mariq. Vamos á cuentas. 
Elisa. Soy yo 

quien imparcial, como amiga, 

debe hacer aquí el balance. 

(Á Jesús.) Abone usted á Mariquita 

todo lo que le he contado 



— 32 - 

del alférez, y de Frias, 
y del diputado á Cortes 
que ha sido uua pura filfa, 
y no le debe á usted nada. 
Cargúese usted, en seguida 
esta nonnata aventura 
y otras que estarán nacidas, 
y vea usted quieo del saldo 
es el que se beneficia. 

Jesús. ¡Sabe usted muy bien de cuentas! 
¡Gran tenedora de libras, 
digo de libros, transijo 
si tué broma. 

Elisa. No transija 

y verá, si hoy es comedia 
en lo futuro... 

•Iesl's. ¡María! 

que es la broma tan pesada 
de lección quiero que sirva. 
¿Me perdonas, sin rencores? 

Mame. Te perdono, pero mira, 

puesto que elegiste truchas 
no vuelvas más por anguilas. 

•Iesus. Bien; y si este traspiés hoy 
por Amor al arte he dado 
más que nunca tuyo- soy; 
pues yo te juro que voy 
para siempre escarmentado. 

Makiq. De tu palabra empeñada 

doy á estos Señores parte: 

(Señalando al público.) 

mi dicha será colmada 
si nos dan una palmada 
tambieD por amor al arte. 



FIN 



TÍTULOS. 



ACTOS. 



Parte que 
corresponde a la 
AUTORES. Administración- 



El celoso de sí mismo. -d. o. v. 
Las esculturas de carne. . . . 
La moderna idolatría.-d. o. v. 

La marca del presidiario 

Sucumbir en la orilla-d. o.v. 



i 2 
> 2 

r 2 



3 D. Valentín Gómez Todo. 

3 Eugenio Selles » 

3 L. Cano y Masas » 

3 Magia Venancio Mitad. 

3 D. Luis Oneca Mitad. 



ZARZUELAS. 



» Á la pradera... 
» Á oposición. . .. 
» Á real por duro. 



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6 



Á ternoseco... 

Con paz y ventura 

Choza y palacio 

Dudas y celos. 

Efectos de 30 i dias 

El baile de porvenir 

El capitán de lanceros 

El lavadero de la Florida ... 

El mejor postor 

El ruiseñor 

El salto del gallego, parodia. 

En el cuartel 

En el viaducto • 

Fiestas de antaño 

Fuego y estopa 

Gimnasio higiénico « 

La «ran noche 

La jota Aragonesa 

La plaza de Antón Martin.. , 



4 i La sopa está en la mesa. ... 

» » Los timadores 

4 1 Mata moros 

» » Mazapán de Toledo 

2 » Nos matamos 

» » Odio de raza 

4 3 Oidos á componer : . 

3 2 c. Retreta 

» » Sin conocerse 

» » Sitiado por hambre: ...... 

i) » Tipos y topos 

» u Tirios y Troyanos 

» » Una historia en un Wagón 

2 1 Un perro grande 

» » Adiós mundo amargo 

» » Cosas de España, revista. . . 

12 3 c. El laurel de oro 

» » El paje de la Duquesa 

3 2 La tela de arana 

» » Madrid se divierte, revista . 

4 3 Martes, 13 

6 2 Corona contra corona 

8 3 c. El sacristán de San Justo. 

» » Las mil y una noches. 



D. Juan Maestre L. 

Sres. Sta. María y Keig. L. y M. 
C Navarro, E. Navar- 
ro y A. Rubio. . L. y M. 

D. C. Navarro L. 

Sres. Navarro y Gorriz. . L. 

Manuel Perillán M 

C. Navarro L. 

Ildefonso Valdivia .... L. 

C. Navarro Mit. L 

MotaGonz. y Hernández L. y M. 
Isidoro Hernández. ... M. 

Tomás Reig M. 

Tomás Reig M. 

C. Navarro V L. 

Navarro y Gamayo, ... L. 

Tomás Reig M, 

Navarro y C. Martinez. L. 

Tomás Reig M- 

Fernando Bocherini ... L. 
Sres. Maestre y Hernández L. yM. 

í). C. Navarro L. 

Sres. Granes, Sierra, Prieto 

Valverde y Chueca. L. y M. 

D. Ángel Rubio M. 

Pascual de Alba L . 

C. Navarro L. 

Ángel Rubio M. 

C. Navarro V 2 L. 

Tomás Reig M. 

CocatyReig L. y M. 

Pedro Gorriz L. 

¿.Navarro.*. L. 

Sres. Alba y Espino.. . . M. y 4 / 5 L. 

Navarro y Rubio L. y M. 

Vega y varios Maestros. L. y M. 

D Tomás Reig M. 

C. Navarro V»L« 

2 Sres. Rubio y Espino — M . 
2 Alba, Cansinos y Reig. M.v'/i L 

2 Navarro y Rubio VíL'/íM 

2 D. Antonio Llanos M. 

2 C. Navarro Va L - 

2 Gorriz Rubio y Espino. L. y M, 

2 Navarro, RubioyEspino. My l / 7 L. 

3 C. Navarro L. 

3 C Navarro Vi L - 

3 Sres. Pina Dom.y Rubio L. y 7 8 M. 



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MADRID. 



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